Pues eso mismo, tonterías las justas.

Mis hijos son míos (nuestros), y es por ello que somos nosotros quienes decidimos. Os podeis guardar vuestras opiniones, pensamientos y consejos para quienes los quieran.

En su vida sois invitados. Nosotros también, pero tenemos pase VIP. Así que disfrutadlos todo lo que podáis, pero no los utilicéis para demostrar vuestro enfado, cabreo o pique con nosotros. Porque ellos no se lo merecen, y porque yo no lo permito.

Así que aquí venimos a pasarlo bien, a ser felices, a disfrutar de la vida. Ya hay suficiente con la amargura que viene de fuera como para que desde dentro nos creemos más. Asi que ya sabéis, a ser felices.

Porque sois invitados. Y tenemos reservado el derecho de admisión.