Palabra de Pau

Padre de dos. Bloguero. Podcastero. Tuitero.

Etiqueta: Padrazo

Felices los 4

Se hace de noche. De noche es cuando los pensamientos se vuelven turbios, cuando el inconsciente nos asalta, cuando aparece nuestro verdadero yo. Tú intentas ser independiente, ser libre y no pensar en mí. Yo también lo intento, lo confieso, pero tampoco lo consigo. Yo la tengo a ella y tú le tienes a él. Las noches son raras, porque nuestros cuerpos duermen con otros pero nuestras mentes nos siguen conectando.

Hacer el amor con una mujer y dormir con una mujer son dos pasiones no sólo distintas sino casi contradictorias.

El amor no se manifiesta con el deseo de acostarse con alguien (este deseo se produce en relación con una cantidad innumerable de mujeres), sino con el deseo de dormir junto a alguien (este deseo se produce en relación con una única mujer)

Milan Kundera en “La insoportable levedad del ser”

Tomás es un intelectual liberal. Va saltando de cama en cama y tiene varias amantes. Tiene amantes “permanentes”, con las que se ve de vez en cuando y disfrutan del arte, la cultura y la gastronomía (y por supuesto del sexo). Y tiene amantes fugaces, con las que pasa periodos cortos pero intensos. Sólo tiene una regla: nunca duerme con ellas, porque dormir con alguien es algo demasiado íntimo. Pero un día conoce a Teresa y ocurre algo fascinante: es la primera mujer con la que Tomás duerme (en el sentido literal)… y además sin haber tenido sexo antes! Pero no os preocupéis por Tomás, que su virilidad y hombría siguen intactos a pesar de esto.

De sobras sabes que eres la primera, que no miento si juro que daría por ti la vida entera.

Y sin embargo, un rato, cada día, ya ves, te engañaría con cualquiera, te cambiaría por cualquiera

Sabina en “Y sin embargo”

Porque cuando llega la noche, yo duermo con ella pero mi mente está contigo. Y sé que tu mente también está conmigo, aunque estés con él. Y también, por una maravilla del destino, sus mentes se conectan a la vez que lo hacen las nuestras. Porque por mucho que durmamos separados, nosotros aquí y vosotros ahí, nuestras mentes no lo están.

Y si con otro pasas el rato, vamos a ser felices.

Vamos a ser felices.

Felices los cuatro.

Y agrandamos el cuarto.

Maluma. Padrazo Colechador.

Y por eso por las noches, cuando ya ellos duermen, tu y yo nos buscamos.
Y por eso por las noches, cuando nosotros dormirmos, ellos se buscan. Y por eso, casi siempre, acabamos acostándonos juntos los 4.

Felices los 4.

No soy yo, eres tú

Cuando te enfadas conmigo porque no me pongo a jugar contigo a construirles casas a los superhéroes y en lugar de eso me pongo a ordenar la cocina.
Cuando tú quieres bajar al parque a tirarnos por el tobogán y yo te digo que mejor te pongo los PJ Masks en el ipad para poder pegarme una ducha.
Cuando te quedas triste porque te dejamos con tus tíos para irnos nosotros dos solos a cenar.
Cuando me pides que llamemos a tus amigos para quedar con ellos pero en lugar de eso te mando con los abuelos a pasar el día para yo poder hacer cosas de la casa.
Cuando te dejo en la clase de P3 más temprano de lo que toca para llegar a tiempo a esa reunión de trabajo pero tu te enfadas y te quedas llorando.

Cuando me miras con cara de “Papá, eres un egoísta” por no prestarte atención cuando tu la necesitas. Lo siento pero necesito tiempo para mí.

Necesito tiempo para mí.
Necesito tiempo para ordenar la cocina, poner una lavadora, fregar los platos y planchar.
Necesito tiempo para ducharme, para afeitarme y para cuidarme.
Necesito tiempo para estar a solas con el otro amor de mi vida, tu madre.
Necesito tiempo para trabajar; no es sólo por ganar dinero, sino porque también me llena mi vida profesional.

Hacer todo esto es importante, muy importante, aunque sé que tu no lo entiendes.  A veces yo tampoco. Y tampoco espero que lo entiendas nunca, porque qué cojones, eres un niño y esto son cosas de mayores. Pero espero que veas, sientas y sepas que eso no es lo más importante.

Que lo más importante no soy yo, eres tú. Clic para tuitear

Leer más sobre conciliación:


Me mola ser un Padrazo

Padrazo.

Mucho se está hablando en los últimos tiempos sobre ser un Padrazo (lo hicimos en el Gestionando Hijos, lo hace Un Papá En Prácticas), sobre el #EfectoPicha (ya hace tiempo tb habló La Parejita de Golpe), sobre Ayudar en casa (gran Alberto Soler)…

Realmente, hechos normales son tratados como especiales, heroicos, sobrenaturales. Y, reconozcamos-lo… nos encanta. Nos encanta que nos adulen, que nos llamen Padrazo y que le digan a nuestras parejas “que buen padre que es”. Que tu suegra te diga “sigue cuidando-los como lo haces” o cuando le dicen a tu hijo “que suerte que has tenido con este padre que te quiere tanto”. Raro sería que no nos gustara y nos llenara “de orgullo y satisfacción”, que decía Juanca.

Pero no podemos decirlo en público. No podemos decir que somos unos Padrazos, porque Madrazas hay muchas y nadie las aplaude. Porque en la comparación está el despropósito. Porque a ellas, que llevan siglos (o milenios) siendo unas madrazas, nadie las aplaude por ello. Así que… ¿que nos creemos los hombres por sentirnos especiales? ¿Por esperar aplausos, palmaditas en la espalda y besos? Porque decir “Padrazo” es ponernos en un nivel superior por hacer lo normal, y eso pone en el nivel normal a los que no hacen lo que deberían.

Pero yo si que me siento especial. Me siento especial porque voy a ser el mejor padre del mundo (lo siento Vader) . Voy a ser mejor cada día: quiero que mi hijo me quiera más cada día, entenderle mejor, jugar más tiempo con él, tener más paciencia. Quiero estar ahí todo el tiempo posible para disfrutar de él y verle crecer.

No puedes ser lo que no puedes ver

No puedes ser lo que no puedes ver

Y creo que es bueno darle visibilidad a los mal llamados Padrazos. Porque dándole visibilidad a lo que hacemos, estamos dando ejemplo. Para todos aquellos que no lo hacen y deberían. Espero que se mueran de envidia o de vergüenza por no estar haciéndolo. Espero que se les despierte ese papá interior que seguro que en su día estuvo ahí, con ganas de pasar las 24 horas del día con sus hijos. Espero poder hablar con ellos y llevarlos al lado oscuro de la paternidad.

Porque no puedes ser lo que no puedes ver. 

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén