Cuando te enfadas conmigo porque no me pongo a jugar contigo a construirles casas a los superhéroes y en lugar de eso me pongo a ordenar la cocina.
Cuando tú quieres bajar al parque a tirarnos por el tobogán y yo te digo que mejor te pongo los PJ Masks en el ipad para poder pegarme una ducha.
Cuando te quedas triste porque te dejamos con tus tíos para irnos nosotros dos solos a cenar.
Cuando me pides que llamemos a tus amigos para quedar con ellos pero en lugar de eso te mando con los abuelos a pasar el día para yo poder hacer cosas de la casa.
Cuando te dejo en la clase de P3 más temprano de lo que toca para llegar a tiempo a esa reunión de trabajo pero tu te enfadas y te quedas llorando.

Cuando me miras con cara de “Papá, eres un egoísta” por no prestarte atención cuando tu la necesitas. Lo siento pero necesito tiempo para mí.

Necesito tiempo para mí.
Necesito tiempo para ordenar la cocina, poner una lavadora, fregar los platos y planchar.
Necesito tiempo para ducharme, para afeitarme y para cuidarme.
Necesito tiempo para estar a solas con el otro amor de mi vida, tu madre.
Necesito tiempo para trabajar; no es sólo por ganar dinero, sino porque también me llena mi vida profesional.

Hacer todo esto es importante, muy importante, aunque sé que tu no lo entiendes.  A veces yo tampoco. Y tampoco espero que lo entiendas nunca, porque qué cojones, eres un niño y esto son cosas de mayores. Pero espero que veas, sientas y sepas que eso no es lo más importante.

Que lo más importante no soy yo, eres tú. Clic para tuitear

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