Palabra de Pau

Padre de dos. Bloguero. Podcastero. Tuitero.

¿Repartimos de nuevo?

Te dan una. Te dan otra. Te dan la tercera. Llega la cuarta y después la quinta. Las miras, las analizas y calculas tus probabilidades. Y llega la pregunta:

¿Repartimos de nuevo?

Una vez oí una anécdota en la que un entrenador de básquet se quejaba a un compañero sobre los jugadores de su equipo esa temporada. Que si no eran suficientemente altos, fuertes o rápidos. Su compañero se lo miró y le dijo:
“Pues son los mejores jugadores que vas a tener en tu equipo esta temporada”


Yo miro las cartas que me han tocado y me siento afortunado; de hecho sé que soy un privilegiado.
Soy Blanco. Sólo esto me pone en un punto de partida mejor que muchos otros seres humanos. No es justo pero es así.
Soy Hombre. No seré juzgado por mi manera de vivir la sexualidad, se aceptará que sea agresivo, que tenga aspiraciones profesionales y que no cuide a los demás.
Soy Heterosexual. Podría querer a quien quisiera a cualquier país del mundo. Podría tener hijos en cualquier país del mundo. Podría casarme en cualquier país del mundo. No es ilegal ser quien soy en ningún país del mundo.
Soy Europeo. Vivo en un estado de derecho, con democracia y con ciertos derechos de nacimiento. Tengo sanidad gratuita. Vivo en (una especie) de meritocracia. 
Soy de clase media. Mis dos padres trabajaban, y me permitieron estudiar la carrera que quise y me han apoyado (emocionalmente y económicamente) siempre que lo he necesitado.
Soy normotípico. No tengo ningún trastorno ni ninguna discapacidad que haga que me discriminen por haber nacido como he nacido.

Uno no elige las cartas que le tocan en esta vida. No puedes elegir tu color, tu género, tu preferencia sexual, tu nacionalidad, tu entorno social ni tus condiciones de nacimiento. Lo que si que podemos es elegir como las jugamos y como las vivimos.

Uno no elige las cartas que le tocan en esta vida Clic para tuitear

A mí me han tocado unas cartas buenas, muy buenas. Intento recordármelo cada día, cuando me pasa algo malo que me hace estar mal. Intento hacer un viaje astral y mirarme desde lejos y pensar “este tío… realmente está tan mal o es sólo una chorrada”. Y está claro que cada uno dimensiona los problemas en función de su realidad. Pero es bueno descontextualizar y analizar el todo.

Y tú, ¿estás contento con tus cartas o repartimos de nuevo?

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2 Comentarios

  1. Eres alto. Eso no lo has dicho. Puedes ver por encima de todos y te podemos ver

    Como decía Frankl, el valor de las personas no está en lo que son capaces de hacer con su vida, sino en su capacidad de aceptar lo que la vida les da. La repartición ya está hecha y no se puede deshacer, pero ¿cuánta gente gana con una mano de caca? Eso es lo verdaderamente asombroso de la sociedad

  2. Y ojo, que pocos repiten esas palabras en voz alta “no vaya a ser”. Porque son verdades, le pese a quien le pese. Se nace con ventaja o sin ella. Y lo que para unos ya viene dado de serie para otros implica un esfuerzo al 200%, a todos los niveles. No es cuestión de reproches, ni de pedir palmaditas. Es cuestión de como dices, aceptarlo y jugar bien tus cartas, SEAN LAS QUE SEAN. Tanto si son buenas, como si son regulares o nefastas. Al final la vida la vamos jugando nosotros, sorteando faroles, sí, pero si no ponemos de nuestra parte, si nos conformamos perderemos oportunidades y no es justo para nadie. Como juegues tu partida, al final, también me afecta a mí. Vivimos en sociedad. Seamos consecuentes

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