Yo soy ingeniero industrial. Cuando empecé la carrera sólo había dos chicas en una clase de 60 personas. Cuando acabé quizás ya eran el 20%.

Mi visión del feminismo va evoluciando, se va profundizando, va tomando profundidad. La parte más agradecida es hizar la bandera y ser capaz de ver machismo dónde antes no lo veía. La parte más desagradable, pero también la más útil para seguir profundizando, es revisitar mis fantasmas del pasado y ver que cosas hice que no debería haber hecho, o que comportamientos no veía entonces como machistas pero si lo eran. Hoy quiero centrarme en el ámbito estudiantil, y en las cosas que debería haber visto y hecho diferente.

Sólo recuerdo tener profesoras en Química. En todas las demás asignaturas sólo recuerdo profesores hombres. Esto le añadía casposidad a una carrera ya de por sí casposilla.

Recuerdo muchos comentarios del estilo “aprueba porque tiene las tetas grandes” o “a saber que habrá hecho para que le suban nota”. Menudos gilipollas los que los hacían o se reían de ellos… entre los que a veces me avergüenza recordarme.

Recuerdo ir en plan manada al bar de la universidad de Farmacia a (intentar) ligar.

Recuerdo comentarios estigmatizando a las chicas de clase con comentarios del estilo “vienen aquí a buscar marido porque son son tan feas que sino no lo encontrarán”. Como si la única misión de una mujer fuese casarse.

Recuerdo estigmatizar a las compañeras que sacaban mejores notas que los chicos; “esa empollona seguro que no folla” y comentarios en esa línea.

Recuerdo todo esto con vergüenza por no haberme dado cuenta antes.

Y lo recuerdo con más verguenza aún por tener a mi lado a mis dos hermanas haciendo carreras “para hombres”, sacando notas espectaculares. Siendo valientes. Siendo estigmatizadas por haber elegido esas carreras, por ser mujeres en mundos de hombres.

Y las admiro por haber seguido adelante a pesar de eso, y por ser hoy las mujeres que son.

Porque por suerte, el Efecto Matilda no pudo con ellas, igual que no pudo con muchas otras grandes mujeres.

Entrada enmarcada en el Carnaval de Blogs de Saludesfera