Palabra de Pau

Padre de dos. Bloguero. Tuitero. Titiritero.

Acoso en el parque: la Bruja y el Gorila

Esta es una historia de acoso. Hay una niña mayor que molesta a mi hijo en el parque. Mi hijo P tiene 3, ella debe tener 6 o 7. Es el demonio en persona. Se mete con los niños más pequeños. Es Pelirroja (como las brujas de las pelis) y tiene cuernos y le sale fuego de la nariz.

La primera vez vi que mi hijo ponía mala cara cuando la niña le hablaba. Me acerqué y le estaba llamando tonto y burlándose de él. Le di una colleja. Le dije a mi hijo que nos íbamos a otro lado del parque (es un parque grande) y que no le hiciese caso.

Creo que es mejor rehuir los conflictos la primera vez que ocurren.

La segunda vez, ví de lejos como la niña le perseguía, le tiró al suelo, le escupió y con un palo con hojas le asustaba. Cuando me acerqué y le grité que parara, se apartó un poco pero se quedó ahí desafiante. Le tiré de las orejas y la llevé a la policia. Le pregunté que dónde estaba su madre pero se fue corriendo. Preferí quedarme con mi hijo y hablar de lo que había pasado que perseguirla y arrancarle los pelos.

Ahí, como el parque está justo enfrente del cole, decidimos hablar con su profesora. Nos dijo que no sabía nada y que en el patio, que ella supiera, no había pasado nada. Que sólo comparten patio con los de P4 y P5, pero que estaría atenta.

Me falta un ojo.

Desde entonces, cada vez que vamos a ese parque (es dónde P quiere ir porque están todos sus amigos de clase) me falta un ojo. Tengo el izquierdo pendiente de él, el derecho pendiente de la peque y a la vez intento tener a la Bruja controlada. Además, se lo hemos contado a otros padres de la clase de mi hijo para que nos ayuden a echarle un ojo. Educar en tribu, cuidar en tribu. El pasado viernes, al ir al parque, un padre me dijo que sabía quien era la madre de la Bruja. La madre-bruja estaba sentado en un banco del parque, sin prestar atención a lo que estaba haciendo su hija. Y el pasado Viernes, volvió a pasar.

Ví cómo la Bruja andaba por el parque buscando follón con un Gorila niño de su edad al lado. Vieron pasar a mi hijo, que iba a subirse a una especie de castillo, y fueron detrás de él. Les pedí a unos amigos que vigilaran a la peque, y me acerqué a 3-4 metros para estar cerca pero prefería ver que pasaba y como reaccionaba mi hijo.

ABRO PARÉNTESIS

No soy de los padres que se lo van a dar todo hecho a sus hijos. Quiero que aprendan a desenvolverse. Cualquier ayuda innecesaria impide su aprendizaje que dice MontessoriPickleCarlosGonzález o uno de estos. Por eso les dejamos que intenten y se equivoquen, que persistan hasta lograrlo o hasta pedirnos ayuda. Queremos que sepan que confiamos en ellos para hacer lo que quieren, para desenvolverse en esta puta dura pero maravillosa vida. Que persistan. Que sean resilientes. Que inventen. Que se equivoquen.

Pero también quiero que sepan que SIEMPRE estaremos ahí.

CIERRO PARÉNTESIS

Así que en eso estamos. La Bruja le habla a P. P se la mira y le dice algo. Desde dónde estoy no lo oigo, pero veo que mi hijo se tira por el tobogán. Desde arriba, la Bruja y el Gorila le dicen cosas a mi hijo, que se gira buscándome. Así que me acerco con calma, saludo a mi hijo y le pregunto que pasa. Me dice que la Bruja le está llamando caca y caraculo. Me la miro y le digo “no le digas esto porque no le gusta, es un juego que no hace gracia y él no es un caraculo”.

TU CALLA, VIEJO” me grita ella.

ABRO PARÉNTESIS

Los que me conocen saben que soy un tío tranquilo. Me alteran pocas cosas, porque no merece la pena ponerse nervioso. Si te pones nervioso, no actúas con la cabeza sino con las entrañas. A las entrañas hay que escucharlas y hacerles caso siempre que se puede, pero no pueden “mandar”. Hay que saber en que entornos y en que momentos puedes darles el mando, dejar que sean ellas las que lleven las riendas de tus decisiones. Permitir que las entrañas manden mola mogollón, porque no hay que pensar demasiado. Sólo hay que actuar. Te desahogas. Sacas la mierda que llevas dentro.

Cuando estoy con mis hijos intento que sólo manden en los momentos de diversión, de risas, de besos, de cachondeo. Pero en los otros no. Cuando mi hijo tiene una rabieta (normal) y hace alguna gilipollez tontería, mis entrañas le darían una colleja. Pero no lo hago. Me tranquilizo, intento calmarle y hablar con él.

Mis entrañas son el niño que llevo dentro. Son el cerebro reptiliano que guía nuestros instintos más básicos. Son mis experiencias pasadas, las veces que en cole se metían conmigo por tener asma o las que yo me metía con JoseMaría por ser gordo.

CIERRO PARÉNTESIS.

“Pues tu caraculo y parece que lleves los pantalones cagados”

Mis entrañas hablaron. Hablaron por mí. Dijeron lo que yo tenía ganas de decir.

La Bruja y el Gorila se quedaron parados. Supongo que no se esperaban que un adulto de casi 40 y casi 2 metros les contestara como un niño de 5 años. Se quedaron parados. Se miraron entre ellos. Miraron a mi hijo.

Y mi hijo empezó a reírse; a reírse con la inocencia de un niño de 3 años que ve las cosas a su manera. Y mi hijo empezó a jugar. Me dijo “pues tu carapipí”. “Tu carapedo” le dije yo.

Mi hijo y yo nos pusimos a reír y seguimos jugando a decirnos tonterías uno a otro. Se tiró por el tobogan, y nos fuimos a otro lado.

PARÉNTESIS FINAL

Ahora nos toca esperar. Si vuelve a pasar, ni que sea algo breve, hablaremos con su madre y con el director del centro. No quiero hacer una montaña de esto, porque veo a mi hijo tranquilo. Tiene ganas de ir a ese parque, de jugar con sus amigos. Hemos hablado con él de lo que pasó. Sabe que no debe insultar a los niños, decir palabrotas ni molestar a otros niños. Pero también sabe que si le molestan puede y tiene que defenderse; decir que no le gusta lo que hacen, irse de donde está y buscar a un adulto que conozca para decírselo. Y también sabe que SIEMPRE nos tendrá a su lado.

¿Es esto un caso de bullying? Yo creo que no, almenos de momento. Pero creo que en estos casos mejor actuar a tiempo. Seguirlo de cerca y ver como evoluciona (como un principio de fiebre o un inicio de crisis en redes sociales).

Si vas a juzgarme por lo que le dije a la niña, puedes dejar tus comentarios en un papel escrito en tu casa y mentalmente lo leeré. Sé que está mal, pero no me arrepiento.

 

Anterior

Niños que pegan

Siguiente

¿Porque existe la palabra feminismo?

7 Comentarios

  1. Qué situación, la verdad es que a veces deseamos tanto que no ocurra… Yo creo que me quedaría bloqueada, que no haría nada. Pero no sé, ya veremos.

    Ojalá le deje en paz, de verdad…

  2. Ojalá quede en eso y dejen en paz a tu peque. Igual ahora no es acoso, el problema es cuando estos gorilillas siguen creciendo y haciendo lo mismo… porque tu niño llegará a 1o de primaria y ella seguirá en ese centro… Pasé como víctima mi adolescencia, en un momento en que todavía no se hablaba de acoso escolar ni nada parecido, y espero que lo que le dijiste a la Bruja la haga salir en la escoba cada vez que vea a tu hijo

  3. Merce

    Bravo!!!! No tienes porque arrepentirte de lo que has hecho.

    Yo hace un tiempo, me pasó algo similar. Un dia, mi peque que tenia dos años vino llorando que tres niñas, dos años mayores que él, le estaban tirando piedrecitas en la cabeza. Me fuí a donde estaban y se escondieron en la caseta que habia en el parque. Les dije que sabia lo que estaban haciendo y que dejaran de molestar a mi peque. Una de ellas cogió piedrecitas del suelo con la intención de tirarmelas. Le dije que, si lo hacia, le cortaria las manos para que no pudiera tirar nunca mas piedras, que quizas a mi me llevarian presa, pero ella (que también es una bruja) se quedaria sin manos.
    Me miró, desafiante, pero tiró las piedras al suelo.
    Nunca mas molestaron a mi peque.
    Lo triste es que mi bruja, sigue siendo una bruja y sus padres no hacen nada para remediarlo. Pero como dice el dicho “a todo cerdo le llega su San Martin”

    Espero que no sigan molestando a tu peque y que pueda seguir disfrutando de su parque preferido.

  4. No sé bien cómo expresar por escrito lo que me has transmitido, ¡pero chapeau! Me has tenido en tensión todo el post, imaginando la escena y deseando matar a la Bruja. El problema son los padres arbusto (tengo un post al respecto), y si les dices algo, la respuesta; “Son cosas de niños”. Y una mierda. Espero de verdad que esa niña aprendiera y deje en paz a tu hijo.

  5. Yaiza peluchin

    Juzgarte? Mal hecho? Ni mucho menos.
    Muchas veces solo entienden” su propio idioma” .
    Una vez papi peluchin harto de otro niño,que.pre molestando al nuestro le dijo algo más fuerte, el niño se quedó con ojos de plato y dejo de molestar una temporadita .

  6. Jennifer

    Gracias por ser un padre más consciente . Pienso que si hay que actuar , él no intervenir en el tema del acoso es lo que lo ha prolongado en el tiempo con la creencia de que ellos deben aprender a defenderse. Si deben aprender pero por favor desde la violencia o como consecuencia de ella o desde la seguridad y reglas de respeto y convivencia que nosotros los adultos debemos velar ,no hacernos los que vemos de lejos o no vemos pero actuamos o presionamos a que actúen . Hay que saber diferencia y si se debe intervenir para restablecer la tranquilidad y que los niños puedan ir a disfrutar de él poco espacio establecido para ellos. Esa es nuestra responsabilidad! Hay que ver la diferencia. Debemos ser más. Tomar conciencia, si queremos un futuro próximo más evolucionado.

  7. Lo que me he reído…, no tiene precio! Gracias!!!

Deja un comentario

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén